2010-02-08 00:54:40
El Gobierno de Estados Unidos aprobó el 30 de enero un paquete de armas por 6.400 millones de dólares para Taiwán, ignorando la oposición firme y resuelta de China, que presentó reiteradas protestas y advirtió que la decisión tendría serias consecuencias.
El portavoz del Departamento de Estado de EEUU Philip J.Crowley restó importancia a las posibilidades de que las ventas dañen las relaciones entre EEUU y China.
“Hemos manejado estos problemas con anterioridad… Los solucionaramos de nuevo,” afirmó, a la vez que reiteró que la acción demuestra el claro compromiso de esta administración de proporcionar a Taiwán las armas defensivas que necesita…”
La grosera injerencia de EEUU en los asuntos internos de China y su decisión de poner en peligro la seguridad nacional de China y de minar el proceso de reunificación pacífica del país con Taiwán, ha suscitado una ola de rechazo popular. Aunque la Guerra Fría terminó hace casi 20 años, y de que EEUU ha afirmado en repetidas ocasiones que ha dejado detrás dicha mentalidad, la venta de armas a Taiwán demuestra una mentalidad de Guerra Fría y un indignante despliegue de hipocresía moral.
¿Cómo no esperar entonces que el público se sienta “sorprendido”?
La venta de armas de EEUU a Taiwán obedece a lo estipulado en la denominada Acta de Relaciones con Taiwán, documento aprobado por el Congreso de EEUU a finales de marzo de 1979, como producto de la mentalidad de la Guerra Fría. Hasta la fecha, el Gobierno de EEUU no sólo no ha reducido sus ventas de armas a Taiwán gradualmente en un período de tiempo hasta llegar al acuerdo final del compromiso, sino que, por el contrario, demuestra cada vez más una actitud grosera.
Como es sabido de todos, las relaciones a través del estrecho de Taiwán han mejorado y se han desarrollado perceptiblemente en tiempos recientes, pero las acciones perentorias e indignantes del Gobierno de EEUU han dañado las relaciones. Estados Unidos no hace más que establecer una línea divisoria ideológica e intenta por todos los medios posibles contener el desarrollo y progreso de China.
Actualmente, la globalización económica está en pleno apogeo y se sigue consolidando la interrelación de intereses de China y EEUU. El Gobierno estadounidense, sin embargo, sucumbe a la camisa de fuerza de la Guerra Fría y la presión comercial de su aparato militar, pasando por alto el panorama general de las relaciones chino-estadounidenses, y toma la decisión de vender armas a Taiwán. Así se acoge a una estrategia triste y miope, que interfiere seriamente con los lazos chino-estadounidenses y de seguro tendrá un impacto grave y negativo para las numerosas y cruciales áreas de intercambios y cooperación bilaterales.
El Gobierno de EEUU se ha empeñado a fondo en mostrar su actitud de “cambio” en el último año, en una serie de problemas globales importantes, pero su venta de armas a Taiwán marcha en dirección contraria a esos gestos o al acercamiento. Mientras reafirma su respeto por la soberanía y la integridad territoriales de China, el Gobierno de EEUU de hecho está enviando una señal incorrecta con su venta de armas a Taiwán. Mientras pregona a los cuatro vientos su respaldo al desarrollo pacífico de las relaciones a través del estrecho, lo que hace en realidad es dar pie a una nueva noción de inestabilidad en el área del estrecho de Taiwán.
Entonces ¿no son todos los pasos de EEUU típicos de la hipocresía moral?
Debido al daño grave que la venta de armas de EEUU a Taiwán ha infligido a las relaciones chino-estaounidenses, como bien anunció el ministerio de Relaciones Exteriores chino, China ha decidido posponer parte de los programas de intercambio entre militares de ambas partes, así como las consultas de nivel vice-ministerial sobre seguridad estratégica, control de armamentos y no proliferación, entre otros. China también impondrá sanciones a las compañías de EEUU que participan en las ventas de armas a Taiwán.
“Será inevitable que la cooperación entre China y EEUU sobre problemas internacionales y regionales importantes se vea también afectada”, añadió la cancillería china en su protesta oficial ante EEUU.
El Gobierno de EEUU debe tener una comprensión clara y definitiva de la situación y revocar la decisión errónea sobre la venta de armas cuanto antes. Estados Unidos dañaría aún más las relaciones bilaterales y minaría la causa de la paz mundial, además de que pagaría eventualmente por su fatídica decisión, de seguir aferrándose obstinadamente a su mentalidad de Guerra Fría, para detrimento de los intereses fundamentales y principales preocupaciones de China.
(Pueblo en línea)
El portavoz del Departamento de Estado de EEUU Philip J.Crowley restó importancia a las posibilidades de que las ventas dañen las relaciones entre EEUU y China.
“Hemos manejado estos problemas con anterioridad… Los solucionaramos de nuevo,” afirmó, a la vez que reiteró que la acción demuestra el claro compromiso de esta administración de proporcionar a Taiwán las armas defensivas que necesita…”
La grosera injerencia de EEUU en los asuntos internos de China y su decisión de poner en peligro la seguridad nacional de China y de minar el proceso de reunificación pacífica del país con Taiwán, ha suscitado una ola de rechazo popular. Aunque la Guerra Fría terminó hace casi 20 años, y de que EEUU ha afirmado en repetidas ocasiones que ha dejado detrás dicha mentalidad, la venta de armas a Taiwán demuestra una mentalidad de Guerra Fría y un indignante despliegue de hipocresía moral.
¿Cómo no esperar entonces que el público se sienta “sorprendido”?
La venta de armas de EEUU a Taiwán obedece a lo estipulado en la denominada Acta de Relaciones con Taiwán, documento aprobado por el Congreso de EEUU a finales de marzo de 1979, como producto de la mentalidad de la Guerra Fría. Hasta la fecha, el Gobierno de EEUU no sólo no ha reducido sus ventas de armas a Taiwán gradualmente en un período de tiempo hasta llegar al acuerdo final del compromiso, sino que, por el contrario, demuestra cada vez más una actitud grosera.
Como es sabido de todos, las relaciones a través del estrecho de Taiwán han mejorado y se han desarrollado perceptiblemente en tiempos recientes, pero las acciones perentorias e indignantes del Gobierno de EEUU han dañado las relaciones. Estados Unidos no hace más que establecer una línea divisoria ideológica e intenta por todos los medios posibles contener el desarrollo y progreso de China.
Actualmente, la globalización económica está en pleno apogeo y se sigue consolidando la interrelación de intereses de China y EEUU. El Gobierno estadounidense, sin embargo, sucumbe a la camisa de fuerza de la Guerra Fría y la presión comercial de su aparato militar, pasando por alto el panorama general de las relaciones chino-estadounidenses, y toma la decisión de vender armas a Taiwán. Así se acoge a una estrategia triste y miope, que interfiere seriamente con los lazos chino-estadounidenses y de seguro tendrá un impacto grave y negativo para las numerosas y cruciales áreas de intercambios y cooperación bilaterales.
El Gobierno de EEUU se ha empeñado a fondo en mostrar su actitud de “cambio” en el último año, en una serie de problemas globales importantes, pero su venta de armas a Taiwán marcha en dirección contraria a esos gestos o al acercamiento. Mientras reafirma su respeto por la soberanía y la integridad territoriales de China, el Gobierno de EEUU de hecho está enviando una señal incorrecta con su venta de armas a Taiwán. Mientras pregona a los cuatro vientos su respaldo al desarrollo pacífico de las relaciones a través del estrecho, lo que hace en realidad es dar pie a una nueva noción de inestabilidad en el área del estrecho de Taiwán.
Entonces ¿no son todos los pasos de EEUU típicos de la hipocresía moral?
Debido al daño grave que la venta de armas de EEUU a Taiwán ha infligido a las relaciones chino-estaounidenses, como bien anunció el ministerio de Relaciones Exteriores chino, China ha decidido posponer parte de los programas de intercambio entre militares de ambas partes, así como las consultas de nivel vice-ministerial sobre seguridad estratégica, control de armamentos y no proliferación, entre otros. China también impondrá sanciones a las compañías de EEUU que participan en las ventas de armas a Taiwán.
“Será inevitable que la cooperación entre China y EEUU sobre problemas internacionales y regionales importantes se vea también afectada”, añadió la cancillería china en su protesta oficial ante EEUU.
El Gobierno de EEUU debe tener una comprensión clara y definitiva de la situación y revocar la decisión errónea sobre la venta de armas cuanto antes. Estados Unidos dañaría aún más las relaciones bilaterales y minaría la causa de la paz mundial, además de que pagaría eventualmente por su fatídica decisión, de seguir aferrándose obstinadamente a su mentalidad de Guerra Fría, para detrimento de los intereses fundamentales y principales preocupaciones de China.
(Pueblo en línea)
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